Antes de sumergirnos en el complejo mundo de los servidores, el diseño de las placas base o la potencia bruta de los procesadores que dan vida a este Búnker, es de justicia detenernos en los cimientos de la informática: los medios de almacenamiento.
A menudo los olvidamos frente al brillo de una CPU de última generación, pero tanto ayer como hoy, la capacidad de guardar, transportar y proteger nuestra información ha sido de una importancia máxima. Sin esas tarjetas perforadas que iniciaron el camino, o la flexibilidad de los floppy disks (los de verdad, ¡jajaja!) que democratizaron el software, no estaríamos hoy gestionando racks ni montando estaciones de trabajo.
En esta primera entrada, vamos a rendir homenaje a esos soportes magnéticos y físicos que, con sus limitaciones y sus ruidos mecánicos inolvidables, escribieron la historia que hoy seguimos expandiendo en el Búnker.
"En un mundo donde ahora escaneamos objetos en 3D para guardarlos en la nube, conviene recordar el tacto de un disquete de 3.5" y lo que significaba tener 1.44 MB de pura libertad en el bolsillo."
Del Agujero en el Cartón al Terabyte de Bolsillo
Para entender dónde estamos, hay que mirar atrás. La aventura de guardar datos no empezó con bits magnéticos, sino con algo mucho más tangible:
Tarjetas Perforadas: El origen de todo. Antes de los discos, la información se "escribía" troquelando cartulinas. Un error en un agujero y el programa entero fallaba. Era el almacenamiento en su estado más mecánico y puro.
La Era del Floppy (5.25" y 3.5"): ¿Quién no recuerda el sonido de la disquetera al leer un disco de 5.25"? Eran flexibles, delicados y marcaron una época. Luego llegaron los de 3.5", con su carcasa rígida y esa pestaña metálica que tanto nos gustaba deslizar. Eran 1.44 MB de capacidad que nos parecían un mundo cuando instalábamos software por fascículos.
La Era de los CD, DVD y Blue-Ray:
Compaq Disc (CD): Con sus 700MB, el CD fue el primer gran salto, pasamos de instalar programas o juegos en 10 disquetes a tenerlo todo en un solo disco plateado, En el BUNKER, todavia guardamos esos CDs grabados a 1x con cuidado extremo.
DVD (Digital Versatil Disc): El salto a los 4.7GB o 8,5GB en doble capa, fue la explosion del almacenamiento multimedia. Para los servidores, el DVD significo poder tener imagenes de sistemas completos y bases de datos pesadas en un solo formato fisico. Fue el estandar que domino nuestras estanterias durante mas de una decada.
Blue-Ray Disc: La culminacion optica con capacidades desde los 25GB hasta los 100GB en sus versiones XL. Aunque hoy la NUBE domina el Blue-Ray sigue siendo el rey para los que buscamos maxima calidad de imagen y sonido sin compresion y almacenamiento masivo de datos, en backups de alta densidad que no dependan de una conexion a internet.
Cintas DDS (Digital Data Storage): Basadas en la tecnología DAT, fueron las compañeras inseparables de los servidores pequeños y medianos durante años. Ver esa pequeña cinta de 4mm trabajar era pura ingeniería; capaz de almacenar gigabytes donde otros medios fallaban, con una fiabilidad que nos permitía dormir tranquilos.
Cintas LTO (Linear Tape-Open): Aquí entramos en la liga de los pesos pesados. El estándar LTO es el monstruo que sigue vivo hoy en día. Desde la LTO-1 con sus 100 GB hasta las versiones actuales que manejan decenas de Terabytes por cartucho. Son el medio elegido cuando el volumen de datos es masivo y la seguridad no es negociable. En el Búnker, una unidad LTO es sinónimo de respeto.
Iomega ZIP y Cintas Travan: Aquí la cosa se pone seria. Las unidades Travan y cintas DDS fueron vitales en el entorno de servidores que tanto nos gusta. Eran cintas magnéticas de alta capacidad para la época (desde 400 MB hasta varios GB), fundamentales para los backups de seguridad cuando los discos duros todavía eran pequeños y caros.
Discos Duros USB, IDE, SCSI, SAS, SSD Y NMVE: Y así llegamos al presente. De los cartones de tarjetas perforadas pasamos a discos duros externos USB con capacidades máximas que ya alcanzan los 20 TB o más en formatos de sobremesa.