domingo, 17 de mayo de 2026

Intel i740 la primera GPU "Sería de Intel"

¿Qué hace esta tarjeta en El Búnker?

En El Búnker (Del Ayer al Hoy) no guardamos cosas en vitrinas solo porque sean viejas o caras. Nos gusta la cacharrería con historia, abrir los componentes, limpiarlos y entender cómo funcionaban las cosas antes.

Hoy os traigo una tarjeta gráfica que, aunque ahora parezca de juguete, en 1998 fue una auténtica revolución: la Intel i740.

No es la tarjeta más potente del mundo, pero fue el primer intento "serio" de Intel por meterse en el mundo de los videojuegos y los gráficos en 3D. Y detrás de ella hay una jugada maestra.

1. El secreto: Tecnología de simuladores militares

A finales de los 90, los juegos de ordenador empezaban a ponerse serios con las tres dimensiones (Quake, Unreal...). Intel, que dominaba los procesadores, vio que se estaba quedando fuera del pastel de los gráficos. Como no sabían muy bien cómo hacer tarjetas para juegos, hicieron lo que hacen los grandes: sacar la cartera.

Compraron una empresa llamada Real3D, que era una rama de Lockheed Martin (sí, los que fabrican los aviones de combate y los simuladores militares de Estados Unidos). Agarraron toda esa tecnología de los simuladores de vuelo, la metieron en una batidora y crearon este chip bajo el nombre en clave "Daytona".

2. La jugada maestra de Intel: "La memoria, que la ponga tu PC"

En aquella época, las tarjetas gráficas eran caras porque la memoria que llevaban dentro para cargar las texturas (los dibujos de las paredes, los personajes, etc.) costaba un ojo de la cara. Intel se inventó un truco para que su tarjeta fuera baratísima:

En lugar de ponerle mucha memoria a la tarjeta, la i740 se diseñó para "robarle" la memoria RAM directamente al ordenador a través de un conector nuevo que querían poner de moda: el puerto AGP.

La idea era brillante sobre el papel: tarjeta barata que usaba la memoria que ya tenías instalada. El problema es que si el ordenador no era muy rápido, los juegos daban tirones porque la tarjeta se ahogaba esperando a que el PC le mandara los datos.

3. Nuestra unidad en El Búnker: Una joya impecable

La tarjeta que tenemos en nuestras manos es una joya de colección por varias razones:

Es la versión "pata negra": Mientras que la mayoría se vendían con 4MB de memoria (lo justo y necesario), la nuestra tiene 8MB. Esos megas extra hacían que los juegos de la época fueran mucho más fluidos porque no tenía que pedirle tanta ayuda al ordenador.

La pegatina original: En la placa base todavía se puede ver la pegatina original que dice "Daytona 740". Es como tener el prototipo de fábrica con el nombre en clave que usaban los ingenieros.

Está como nueva: El chip con el logo de Intel está impecable, el disipador verde no tiene ni un rasguño y los componentes están sanísimos. Da gusto ver hardware con casi 30 años en este estado.

4. El legado: El abuelo de las tarjetas Intel Arc de hoy

Con esta tarjeta, Intel consiguió lo que quería: obligar a todo el mundo a usar el puerto AGP en sus ordenadores. Poco después, Intel dejó de hacer tarjetas sueltas y metió esta tecnología directamente dentro de sus procesadores (los famosos gráficos integrados de los portátiles de oficina).

Pero la historia es cíclica. Hoy en día, Intel ha vuelto a fabricar tarjetas gráficas potentes para jugar (las Intel Arc). Pues bien, toda esa tecnología moderna empezó aquí, con esta pequeña tarjeta marrón de 8 megabytes y tecnología de simulador militar.

Y está es la Intel Arc B580 más actual con 12GB GDDR6

¡Para saber a dónde vamos, hay que saber de dónde venimos! ¿Alguno de vosotros llegó a tener una de estas en su primer ordenador? ¡Os leo en los comentarios!

Paz Extrema 

Esteban Lorenzo



No hay comentarios:

Publicar un comentario